La mansión del mal: el libro que te ofrece la eternidad leyenda corta
Llegó a la mansión al mediodía, y se sorprendió al ver que la puerta estaba cerrada con un candado. Buscó una forma de entrar, y encontró una ventana rota por la que pudo colarse. Se encontró con un gran salón, lleno de muebles viejos y rotos. Sofía sacó su cámara y empezó a tomar fotos, buscando algo que le sirviera para su reportaje.
Pero pronto se dio cuenta de que no estaba sola. Escuchó ruidos, murmullos, cánticos y gemidos. Vio símbolos, velas, cuchillos y calaveras. Sintió un olor a podrido, a azufre, a sangre. La mansión estaba poseída, y no quería dejarla salir.
Sofía corrió hacia la ventana, pero estaba sellada con un metal. Buscó otra salida, pero todas las puertas y las escaleras estaban cerradas con llave. Se dio cuenta de que estaba atrapada en la mansión del mal, y que tenía que encontrar la forma de escapar.
Pero no era fácil. La mansión era un infierno, y cada vez que Sofía creía haber encontrado una salida, se encontraba con un nuevo horror. Además, la mansión jugaba con su voluntad, mostrándole tentaciones, engaños, amenazas. Sofía empezó a perder la fe, y a dudar de lo que era bueno y lo que no.
Finalmente, Sofía llegó a una habitación que parecía ser la última. Era una capilla, llena de imágenes blasfemas y profanadas. En el centro, había un altar con un libro abierto. Sofía se acercó, y vio que el libro tenía un título:
"El pacto de la eternidad".
Sofía pensó que tal vez ese libro era la solución a su problema. Lo tomó con cuidado, y leyó la primera página. Era una invitación:
"Este libro contiene el secreto para salir de esta mansión. Pero tiene una condición. Si lo lees, tendrás que renunciar a tu alma. Si lo aceptas, podrás escapar. Si no, morirás".
Sofía sintió un pánico, pero también una curiosidad. Decidió arriesgarse, y siguió leyendo. El libro le hizo una propuesta:
"¿Quieres vivir para siempre? ¿Quieres tener todo lo que deseas? ¿Quieres ser parte de nuestro clan? Solo tienes que decir una palabra: Sí".
Sofía sintió una tentación, y antes de que pudiera pensarlo, dijo:
"Sí".
El libro se iluminó de rojo, y la habitación se llenó de fuego. Sofía escuchó una voz que le dijo:
"Has sellado tu destino. Ahora, prepárate para vivirlo".
Sofía sintió que algo la abrazaba por detrás, y la besaba en el cuello. Era el líder de la secta, que la había estado esperando. Le dijo:
"Bienvenida a tu nuevo hogar".
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